Cachaito Lopez
CACHAÍTO está reconocido como uno de los mejores bajistas de Cuba y por extensión, uno de los más destacados bajistas del mundo. Maestro del "groove", es mundialmente famoso por su pertenencia a Buena Vista Social Club, siendo el único músico que ha tocado en cada tema de cada disco de la agrupación. CACHAÍTO es la antorcha y continuador de la excelente dinastía de los López, intensa familia musical que puede presumir de tener unos 30 bajistas (dicen las leyendas que se pueden contar hasta 100 bajistas en su linaje), siendo parte integral de la música cubana. La familia de Cachaíto es autora de innumerables composiciones de extremada musicalidad, que combina la orquesta sinfónica con estilos de jazz populares. Cachaíto ha confirmado esta tradición y a lo largo de su carrera ha mantenido siempre un excelente balance entre la música popular, la clásica y el jazz. Nacido en La Habana en 1933, Cachaíto se formó en un ambiente extraordinario, rodeado de musica. Cada miembro de la familia tocaba un instrumento, y muchos lo dominaban. Su primer recuerdo es llevar la maleta de partituras de su padre a las sesiones sinfónicas de La Habana o a la legendaria orquesta de Arcaño. Desde niño su padre lo llevaba a muchas sesiones y ensayos donde él se sentaba observaba a la generación de su padre. Está claro que desde el principio su trayectoria fue proyectada y que llegaría a ser músico. Cachaíto nunca consideró la posibilidad de dedicarse a otra cosa que no fuera la música. Su primer deseo era tocar el violín, pero la tradición familiar (en la figura de su abuelo Pedro) pudo más y terminó por coger el bajo. Empezó tocando el violonchelo de niño, adaptando la digitación debido a su tamaño. A lo largo de su juventud su tía Coralia le animaba a estudiar duro, lo que no le disgustaba, exceptuando las veces que no podía reunirse con sus compañeros de béisbol. La casa de su tía fue el laboratorio musical donde los López y sus colegas se congregaban para componer e improvisar. La primera pieza que Cachaíto aprendió fue Isora, compuesta por Coralia (ella dirigía la orquesta danzón para bailes de fin de semana en el Club Sociedad Isora). A la edad de 13 años, Cachaíto compuso su primera pieza, un danzón llamado Isora infantil. Cachaíto fue un sabio de la revolución en la música cubana A menudo su padre lo llevaba a assistir las sesiones de los varios clubs sociales, incluyendo el Club Isora y el Club Social Buena Vista, donde vió bandas legendarias como Arcaño y sus Maravillas (presentando sus primeras interpretaciones públicas del 'nuevo ritmo') y Arsenio Rodríguez. Los hermanos López compusieron los temas de muchos de éstos clubs. Cachaíto pronto desarrolló la maestría en el estilo cubano clásico de tocar el bajo- un tono alto, poderoso y preciso, una habilidad para cambiar el tono rápidamente acompañado de grandes solos, (una precisión que viene del entrenamiento clásico y de las demandas de la estructura formal del danzón), una habilidad para la lectura rápida, una conducción rítmica poderosa y un enorme swing y groove. Desde este temprano entrenamiento, Cachaíto aprendió a tocar para ser el pilar de la banda y una constante para los bailarines. Cuando tenía 17 años, Cachaíto pasó a ser el bajista de Arsenio. En 1952 tocaba el bajo con la orquesta cabaret Bambú, y en 1957 con la popular gran banda de La Habana Riverside. En 1960 siguió a su padre y se convirtió en bajista con la Orquesta Sinfónica Nacional, tomando clases con el bajista checo Karel Kopriva. " Recuerdo una vez que estaba tocando con la orquesta e íbamos a aparecer en un programa musical de TV. Así que tan pronto la orquesta acabó me subí a un taxi y antes de que me diera cuenta yo estaba tocando en el set. La orquesta tenia un conductor extranjero y por suerte él me vio en el programa y al día siguiente en el ensayo me dijo: "eras tú el que vi ayer por la noche tocando en la tele?" Y yo le dije: "Sí" Él estaba asombrado, y me preguntó: "¿cómo puedes tocar estilos tan diferentes?" Yo le dije: " Siempre lo he hecho". Además de tocar música popular y clásica , también tocaba late night jazz. Cachaíto ha tocado como invitado de diferentes músicos en descargas (Jam sessions) hasta el amanecer en clubs de toda La Habana. Tocaba para cantantes 'fílin' como Omara Portuondo en el Rincón del Fílin, y para cantantes de boleros como César Portillo de la Luz en clubs como "El gato Tuerto". En las invitaciones del director musical Manuel Galbán tocaba el bajo en discos de Los Zafiros, uno de los grupos vocales más iconoclastas y experimentales de los 60. Además de formar parte de la vida nocturna y bohemia de la ciudad, Cachaíto participó en musicales clásicos de influencias populares. Destaca una foto suya tocando el bajo solo en 'Airoso', el homenaje que Leo Brouwer hizo a Chalie Mingus en 1965, por el Jazz Combo, que formaba parte de la Orquesta Sinfónica Nacional. Este quinteto incluía al pianista Chucho Valdés y al saxofonista Paquito D'Rivera, pieza clave de la siguiente generación legendaria. Junto con Chucho, Cachaíto llegó a formar parte de la influyente Orquesta Cubana de Música Moderna. Chucho Valdés continuó su carrera formando el innovador grupo de Jazz Afro-Cuban "Irakere". En 1996, entró en los estudios Egrem llevado por Juan de Marcos para grabar el primer proyecto de Afro Cuban All Stars. Cachaíto continuó grabando en los nuevos discos de Rubén González y de los legendarios Buena Vista Social ClubTM. Estas sesiones fueron determinantes y el encuentro con Nick Gold situó a Cachaíto como figura esencial en estas grabaciones de World Circuit. La alegría del Jazz improvisado ha permanecido en la pasión y criterio de 'Cachaíto'. Como resultado, el disco debut de Cachaíto celebra el espíritu del tumbao (nombre dado a las bases claves del bajo de la música popular Cubana, muy utilizadas en las jam sessions) de su padre y su tío; "Cuando era joven los vi trabajando tan juntos que era casi imposible decir quien contribuyó en qué o en cuál tumbao -parecían dos cabezas trabajando en una. Recuerdo de cómo la gente se asomaba a las ventanas de nuestra casa para oírles." La influyente experiencia familiar y la fuerte interacción son sus premisas básicas. Esto es lo que él ha pasado a los estudiantes a los que enseñó durante 32 años en el Conservatorio Guillermo Tomás. Él enfatiza: " Cuando yo tocaba con la Orquesta Riverside yo tenia que seguir el estilo del pianista. La música Cubana es muy sincopada y él tocaba, inesperadamente, acordes disonantes que llamamos 'moña' salvaje. En cierto sentido, hacer música es escuchar y ver. Como bajista yo me considero un colchón- una almohada- siempre dando soporte a todo lo que sucede, siempre allí para cuando el solista necesite." El sentimiento sumado a la asimilación de incontables estilos musicales y experiencias a lo largo del tiempo es lo que hace de Cachaíto un músico exepcional. Su afinidad con el pianista Rubén González es misteriosa. montuno.com Ibrahim Ferrer Omara Portuondo Roberto Fonseca Manuel Galban Ale Siqueira Cachaito Lopez |